El Pávido Návido y el cordón del churumbel

20110606

Gata cenicienta

Si leemos versiones antiguas del corpus de textos que, en su conjunto, reciben el nombre de “cuentos de hadas” no pensaríamos en los niños como sus naturales destinatarios. De Charles Perrault para atrás, en la línea del tiempo, no encontramos una línea clara entre lo dirigido a los infantes y lo apto para los adultos.

Soy de la opinión que el arte tiene un sólo público: el ser humano, pero comprendo que las características de las personas cambian con la edad debido a muchos factores, dichas características no son sólo físicas, muchas de ellas son construcciones sociales que corresponden al contexto en el que se desarrolla cada persona.

Millones de personas, alrededor del mundo, siguen careciendo de infancia en pleno siglo XXI, la necesidad económica, las condiciones sociales, las exigencias adultas, limitan o expanden el tiempo que dura este proceso.

La infancia es un invento relativamente reciente pero sumamente arraigado en las ideas pequeñoburguesas de ciertas sociedades, para el caso, la nuestra. Pensamos a la niñez como ese momento idílico de la vida en el que se desarrollan la inteligencia, el cuerpo, los hábitos, etcétera y, por tanto, es necesario cuidar todos los detalles que rodean a las personas en ciernes que son los niños. Por ello nos sorprende que en épocas anteriores –arcaicas y bárbaras, claro- los niños no existieran y fueran tratados como personas pequeñas; y en países subdesarrollados y sociedades primitivas sigan explotando a los niños y utilizándolos para saciar todo tipo de necesidades –claro, aplaudimos a los Pequeños gigantes de Televisa y escondemos la mirada cuando algún infante en la calle nos pide una moneda.

La llamada “literatura infantil”, para volver al inicio, vive en una constante duda al respecto, ¿quiénes son los niños?, ¿de qué ha de hablarles la literatura a los niños?, ¿qué puede, y qué no, decirse en un libro para niños? ¿cuál es la imagen que, sobre el niño, debe reflejarse? Preguntas difíciles, muchas veces contestadas al frío del deber ser, el pudor y la hipocresía.

Por ello, es de celebrarse la llegada de libros que no respondan a ellas, que, más bien, ahonden las preguntas y quebranten los límites.

Tal es el caso de Zezolla, el más reciente título de Rodolfo Castro. Con una versión de la tradicional –después explico el porqué del adjetivo- Cenicienta, el narrador recrea la cotidianidad de la edad media para llevarnos a descubrir los más oscuros sentimientos, siempre acompañados de las más humanas debilidades, tanto que se confunden: odio, ambición, rencor, ira, lujuria, crueldad, maltrato físico, desprecio por los demás...

Rastreando en múltiples versiones, de las más diversas culturas y orígenes geográficos, Rodolfo localizó los elementos comunes que aparecen en Cenicienta a lo largo del tiempo y construye su propia versión con dispositivos de la oralidad –que le son muy propios-, construyendo un ágil texto, lleno de suspenso, descripciones estremecedoras y un personaje entrañable que vive en un mundo tan hostil como el que hemos preparado para los niños actuales.

Publicado como libro ilustrado, la obra se redondea con las magníficas ilustraciones que preparó Richard Zela, galopando entre el cómic y el álbum ilustrado. Los tonos sepias, las expresiones en rostros y manos, los trazos y pequeños detalles icónicos e iconográficos reflejan una ardua indagación en la imaginería medieval y una comprensión cabal del texto –además de la mano y el ojo de un minucioso editor.

Dos textos introductorios, del mismo autor, ponen en advertencia al lector acerca del mundo al que se trasladará, el lirismo del primero de estos se goza y da un gusto legendario al cuento mismo, colocándolo en la lista de aquellas obras prohibidas y reivindicando la labor del filólogo rescatista de libros –que ya había explorado Castro en El flautista antes de Hamelin. En el prólogo se esboza una interesante y no tan descabella idea de la vida medieval. Aunque, a mi gusto -y ya saben que yo soy conservador-, se vuelve un tanto extremista con los cuentistas del XIX, pero los extremos siempre permiten pensar.

Zezolla es, sin duda, un libro osado. Es de agradecerse el trabajo que Colofón, la editorial que lo saca a la luz, ha realizado para la publicación de esta obra, que los pone a la altura de otros sellos para niños y jóvenes que ellos mismos distribuyen. Ahora faltan los maestros, libreros, papás y bibliotecarios valientes que se atrevan a poner este libro en manos de sus adolescentes lectores.

Pero son sólo pensamientos…

Zezolla Texto Rodolfo Castro, Ilustraciones Richard Zela, Colofón, México 2011.

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20110427

Nueve libros para regalar el 30 de abril

El sábado es 30 de abril, Día del Niño. Un momento triste porque es el único día del año en que muchas personas piensan en la importancia de ese segmento de la población que se encargará de cambiarnos los pañales y atendernos en las oficinas para jubilados dentro de algunas décadas. Yo soy de la idea de no tener hijos, odio los infames gritos infantiles en salas de espera, aviones y restaurantes, me caen mal los vecinos de dos pisos debajo del mío que juegan futbol en el micro pasillo del edificio. Sin embargo sé que ninguna de esos comportamientos son imputables del todo a ellos. Como en todo, los adultos somos culpables de ello, por eso creo que quienes tenemos el privilegio de que nos funcione medianamente el cacumen, tenemos la obligación de crear espacios en los que los niños que ya están aquí tengan la oportunidad de divertirse, imaginar y pasarla bien, eso incluye no molestar al resto del mundo.

El asunto pasa por muchas aristas: desde alimentarlos con gusto e imaginación, vestirlos con decencia que no está peleada con la diversión –¿qué es eso de vestir a las niñas a la ninel conde?-, darles juguetes con los que realmente puedan jugar, pensar en una educación responsable, ver la tele con ellos para descubrir juntos las pendejadas y las cosas chingonas, procurarles espacios seguros para correr y descarriarse, y, por supuesto, dejar a su alcance los mejores libros para que despierten todo aquello que la lectura profunda y placentera despierta en el cerebro humano.

Para ustedes que están rodeados de niños y no tienen la amargura de este
escribiente, comparto nueve de los que a mi consideración son de los mejores libros editorialmente pensados para niños. Si no tienen infantes a su alcance, cómprenlos para ustedes, finalmente las obras de arte apelan a todos los seres humanos que lo sean.

El orden es aleatorio, la sugerencia de edad es solamente una guía para quienes tienen problemas con aquello de las palabras por minuto. Y sí, algunos libros son de cuates míos, pero ¿y qué, ustedes no admiran a sus amigos?



Emiliano, Jairo Buitrago y Rafael Yockteng, Babel, Bogotá. Acompañemos al niño protagonista a recorrer las grises calles de una ciudad, que colorea con su imaginación y la compañía de un interesante amigo, que vuelve todo más sencillo y divertido. (Lo disfrutarán todos, pero si tienen entre cuatro y seis años se identificarán plenamente con el protagonista)



Una mascota inesperada, Karen Chacek y Manuel Monroy, Castillo, México. Los niños urbanos de departamento siempre tienen la esperanza de una mascota, de compartir la vida con algún ser que reciba el cariño y regrese fidelidad. Aquí el protagonista encontrará la mascota más empática que pueda encontrar un frágil pequeño. (Un cuento sencillo y conmovedor para todos, más para los niños que entran a la primaria y utilizan lentes)




Cuando las panteras no eran negras, Fabio Morábito y Abraham Balcázar, Fondo de Cultura Económica, México. Con una prosa magnífica se reconstruye la fórmula y estructura del mito para contar la historia fundacional de una especie tan misteriosa como fascinante: las panteras. Una excelente formación de personajes y atmósferas. (Leído en voz alta por parte de algún adulto lo aguantan, por capítulos, niños de 7 en adelante, para leerlo por sí mismos, está rebien para chavitos de 11 y 12).



República mutante, Jaime Alfonso Sandoval, SM, México. Todos en algún momento queremos irnos de nuestra ciudad al sitio ideal. Y todas las familias tienen defectos que no siempre nos enorgullecen en público. A esto añadimos un poco de distopía en una isla extraña y tenemos una divertidísima novela costumbrista, de ciencia ficción y de un futuro que parece que ya pasamos. (Leerla junto con chavos de doce en adelante puede resultar lo más divertido, si tienen chavitos de nueve y diez muy ácidos, también la disfrutarán).



Barco de papel, Jorge Luján y Julia Friese, Fondo de Cultura Económica, México. Los barcos de papel son uno de los juguetes más lindos, por su sencillez y por la posibilidad de dimensionarnos en el mundo a través de un charco o una tina de baño, como le sucede a la protagonista de este poético libro que navega a su interior. Las ilustraciones nos llevan, de verdad, a nuestro propio mar. (Un libro para todos, toditos).




Madrechillona
, Jutta Bauer, Loguéz, Salamanca. ¿Quién no ha recibido un señor regaño de su señora madre? El pingüino de esta historia sufre tal regaño que se desintegra y cada parte de su cuerpo llega a algún sitio distinto en el mundo, hasta su “pompis”. La madre hará todo lo posible por rehacer a su pequeño, y pedirle disculpas. La ilustración, tierna y llena de referentes, hace al libro. (Los adultos se reirán, los pequeños de tres a seis años se reconfortarán bastante)



Los tres erizos, Javier Sáez Castán, Ekaré, Caracas. Un trío de erizos irrumpe en un huerto buscando moras. Este es el inicio de una gran farsa que terminará con el pueblo entero volcado contra los erizos. El texto y las ilustraciones están llenos de guiños divertidos. (Niños de ocho o nueve años pueden divertirse bastante, señores de más de veinticinco se morirán de risa y luego se pondrán serios).



¡Casi medio año!, Mónica B. Brozon, SM, México. Un niño decide llevar una relación de las actividades de cada día, además de las reflexiones sobre éstas y sobre lo que piensa de los adultos. El protagonista narra las aventuras que desencadenan sus travesuras, los sentimientos que le despierta su primera novia y las vicisitudes de tener una pequeña hermana. Una estimulante escena de viaje por el metro chilango le da un toque de persecución a la novela. (Para los adultos que han olvidado su infancia es un excelente texto, para chavos de ocho a once puede resultar muy alegre).



Los inventos de Gelasio, Óscar Martínez Vélez y Alejandro Magallanes, Norma, México. ¿Por qué será que cuando somos niños creemos que los inventores no se fijan en lo que queremos? El protagonista de esta serie de cuentos es un niño que decide él mismo inventar aquello que le hace falta para ser feliz, incluso una máquina que le cambie los pañales a su hermana. El desparpajo y la creatividad son características de este texto carcajeador. (Digamos que los chavitos de 8 a 11 se reirán de lo lindo, si los adultos se los leen, todos se reirán).

Y el pilón:




El libro de los garabatos, Taro Gomi, Fondo de Cultura Económica, México. ¿Están hartos de buscar un libro para dibujar con actividades decentes, sin ñoñerías y obviedades? Sinsalabín, aquí está el libro que han buscado, ¡y tiene dos tomos! Ármense de un buen juego de plumines, unas crayolas de colores interesantes y lápices de las más variadas tonalidades y a garabatear. (Si ya pueden trazar sobre papel, ya disfrutarán el libro, si ustedes lo sueltan, claro. Envidiosos).

Ahora, si no encontraron ninguno, la lista se amplia:

Winnie Pooh, A.A. Milne, Valdemar (no, no es de Disney)
Un lunes por la mañana, Uri Shulevitz, Fondo de Cultura Económica
En donde viven los monstruos
, Maurice Sendak, Alfaguara
La cosa perdida, Shaun Tan, Barbara Fiore
Los cretinos, Rohald Dalh, Alfaguara
La verdadera historia de Caperucita Roja, Antonio Rodríguez Almodóvar, Kalandraka
Caperucita Roja, Hermanos Grimm y Kveta Pacovská, Kókinos
El diablo de los números, Hans Magnus Enzensberger, Siruela
Santiago, Federico García Lorca y Javier Zabala, Libros del Zorro Rojo
Caperucita en Manhattan, Carmen Martín Gaite, Siruela

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20091231

El recuento de los daños: LOS NUEVE MEJORES LIBROS PARA NIÑOS DE 2009 SEGÚN EL PÁVIDO NÁVIDO.

Para continuar con este querido blog de todos ustedes y no dejar que se termine el 2009 sin postear algo del interés de los admirados lectores de este espacio, el Pávido Návido ha preparado su muy personal top 9 de libros para niños editados en español y puestos a circular en México durante los últimos 365 días. Aunque en varios casos la muestra refleja -obviamente y por qué chingados no- afectos návidos, todos los títulos presentados guardan un alto valor estético y pueden disfrutarse ampliamente por lectores de varias edades, pues finalmente, como dice nuestra querida Yolanda Reyes, son libros para personas.

9. Conversaciones y discusiones, Alejandro Magallanes, México, El Naranjo, 2009. Los experimentos gráficos y conceptuales del autor alcanzan en este libro una reflexión pocas veces vista en los llamados libros para niños, temas tocados hasta el hartazgo como la diversidad de pensamiento, el diálogo y la tolerancia se asoman en las páginas del libro para advertir que cada lector puede interpretar según su propia experiencia la obra. El juego de imágenes que aparentan ser varias cosas, mientras se encuentran al centro para formar un espejo dialogante, incrementa las posibilidades de lectura del texto. La arriesgada propuesta de Magallanes al trazar pocas líneas blancas sobre el fondo negro se catapulta gracias a la cuidada edición que realizaron en El Naranjo, ampliando su pequeño pero pujante catálogo con un libro que está destinado a escapar, a través de la diversión, de la moralina de muchos adultos que querrán utilizarlo como herramienta de transmisión de valores



8. Jacinto Pérez, cazador de imágenes de la Revolución Mexicana, Texto de Margarita de Orellana, Ilustraciones de Chubasco, México, Artes de México 2008. A través de los ojos y las peripecias de un hombre al que la suerte lo lleva a ser camarógrafo y a seguir a Francisco Villa en sus campañas armadas por el norte mexicano para buscar justicia social, nos asomamos a una faceta poco conocida de Villa: la de actor. Con una prosa cuidada, plena de guiños humorísticos, Margarita de Orellana vierte sus profundos conocimientos sobre los principios del cine en México en la historia de un personaje aparentemente insignificante, pero que muestra lo incogruente y absurdo de la Revolución de 1910. La ilustración que recuerda la gráfica de la época, mezclada con fragmentos de filmes, da un gran atractivo al libro.



7. Nina Complot, Textos de Karen Chacek, Ilustraciones de Abraham Balcázar, Oaxaca, Almadía, 2009. Nina está destinada a salvar al mundo, sólo ella lo sabe y sólo ella sabe de qué ha de salvarlo: la estupidez adulta. En dos breves relatos -no del todo independientes, pero tampoco del todo ligados-, nos enteramos del mundo en el que vive Nina, un mundo absurdo como cualquier ciudad monótona y autista. El caos encuentra orden gracias a la inteligencia de Nina, una niña poco convencional. El detalle en la ilustración equilibra la brevedad del texto, dando como resultado un libro que, aunque extraño, responde a las expectativas de muchos lectores hartos de mundos rosas y resoluciones de varita mágica.



6. Dos ratones, una rata y un queso, Claudia Rueda, México, Océano travesía, 2007. La vida entre la basura es una guerra por la supervivencia en la que no siempre gana el más listo. En una fábula muy contemporánea, dispuesta en un impecable álbum ilustrado, dos ratones se enfrentan por un pedazo de queso que ambos han descubierto al mismo tiempo, de pronto una rata se ofrece para ayudarlos a dirimir el descontento, los resultados dejan contento sólo a uno de los personajes. En una alegoría del mundo moderno, las imágenes retratan centímetro a centímetro la mugre y la suciedad, quizá como metáforas de la ruindad con la que se utiliza la astucia.



5.Discurso del oso, Texto de Julio Cortázar, Ilustraciones de Emilio Urberaga, México, El Zorro Rojo; Tecolote, 2008. La voz misteriosa, mas tierna, del oso que habita las tuberias de casas y edificios y se compadece de los tristes seres que habitan esos sitios, adquiere forma en este album ilustrado que logra la difícil tarea de crear una nueva obra a partir de una previa. Los colores con que se retratan situaciones cotidianas corresponde al tono poético del texto. Un texto originalmente escrito para niños, encuentra en esta edición una inmejorable -como lo escribí- forma de llegar a nuevos lectores, un libro que sin duda se volverá entrañable para muchos niños, para sus padres y para los colados que encuentran en la conjunción de bellos textos e imágenes reveladoras, una forma de solaz.



4. Pantuflas de perrito, Textos de Jorge Luján, Ilustraciones de Isol, Oaxaca, Almadía, 2009. Los brevísimos poemas que componen este libro son fruto de un ejercicio virtual a través de la página Chicos y escritores -que desafortunadamente el Fondo de Cultura Económica ha desaparecido-, en ellos se adivina el pensamiento fresco de los niños y el depurado trabajo de un poeta que nos ha acostumbrado a la sorpresa en cada uno de sus nuevos libros. Los poemas son fugaces miradas a los detalles que las mascotas fijan en sus pequeños dueños. Un humor que renueva el discurso de Luján, se potencia con las ilustraciones de colores tenues y divertidos guiños que realizó Isol, la mejor ilustradora latinoamericana según la modesta opinión de quien esto escribe.




3. El hombrecito Ix, Texto de Jorge Luján, Ilustraciones de Manuel Monroy, México, Nostra, 2009. Hemos dicho que Jorge Luján se divierte cambiándonos en cada libro la jugada a quienes solemos leerlo; pues con este libro no sólo los textos resultan una novedad, también la forma del propio libro y qué decir de las ilustraciones. Breves ficciones en torno a un singular personaje se van desencadenando en un acordeón que se despliega ante los ojos y sobre la mesa. Ix es un hombre que no encaja en el mundo en el que vive, sin embargo, es útil para sus vecinos, hasta que deja de serlo. Las imágenes llevan a una atmósfera tranquila, que de pronto hace contrapunto con la intensidad del texto, sencillos trazos esbozan un mundo de color, un tanto alegre, pero también misterioso, como el texto. Manufacturado con sumo cuidado, el libro es, también, un objeto exquisito para bibliófilos, obra de tres de las personas que más arte han empeñado en los libros para niños en nuestro país: Jorge, Manuel y Andrea Fuentes,la brillante editora.



2. Armo con letras las palabras, Alejandro Magallanes, México, CIDCLI, 2009. Otro que nos ha acostumbrado a la sorpresa es Alejandro Magallanes quien en sus búsquedas tipográficas siempre encuentra conceptos que proponer a los lectores que reflexionan sobre la lengua y su forma escrita. En su más reciente libro, juega a lo que todos los niños han jugado ya sea con sopa o con el lápiz sobre la hoja: a armar figuras a partir de las letras y con ello lleva a su pequeño personaje a formar palabras que se parecen a su significado, así, el lector va riéndose al descubrir lo que las grafías ocultan cuando leemos sólo por leer. Sobre un llamativo fondo amarillo, se crea un mundo en el que las letras parecen ser las protagonistas principales, sin embargo, hay alguien más importante: quien las descifra. Magallanes tiene la fórmula para que lo difícil parezca tan sencillo: el humor, y en este libro lo explota de una manera tan fina, que de pronto no se nota su presencia. Un gran libro para comenzar los festejos por los 30 años de CIDCLI, la editorial que lo publicó y que impulsó como pocas la creación de libros para niños en México.




1. Eloísa y los bichos, Texto de Jairo Buitrago, Ilustraciones de Rafael Yockteng, Bogotá, Babel, 2009. Una parábola de la soledad urbana se convierte en un festejo por la diversidad y la búsqueda del hogar en donde uno se encuentre. Eloísa ha llegado a una ciudad desconocida para ella, rodeada por gente que la mira extraño o para quienes es indiferente, debe ir construyendo su vida diaria, su identidad y aprender a conocer y dejarse conocer por los demás. Para su fortuna, los bichos que la rodean dejan de parecerle extraños muy pronto. Un texto de apabullante sencillez e imágenes coloridas y detalladas logran una obra sumamente profunda, poética y agradecible. El trabajo de dos autores se consolida en un libro que lo mismo hace reír que llorar.




Pues ahí están, búsquenlos, léanlos, recomiéndelos, diviértanse con ellos y vuélvanlos a leer. Las imágenes todas las tomé de la red porque ando sin scáner, así que disculpen la disparidad de los tamaños. Debo presumir que varios de estos libros, cuatro para ser exactos, los pude ver durante su proceso, gracias a la generosidad de sus autores o editores.

Esperen más listas los próximos días, sugieran temas.

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20090423

"Hay libros cortos que, para entenderlos como se merecen, se necesita una vida muy larga."Francisco de Quevedo

¿Qué tal la manera tan culta de titular este post? Pues es de que, oséa que el Pávido Návido se quiere sumar a la avalancha frenética en que se volcaron instituciones culturales, educativas, tanto públicas como privadas para festejar ese instrumento de la cultura que sirve para tan poco pero que genera tantas pláticas, pretenciones y placeres: el libro. La gente popoff leerá en el Claustro de Sor Juana, la explanada del Centro Cultural Universitario, la Glorieta de los Insurgentes (para leer con emos), el Centro Cultural España; el Pávido Návido participará en las jornadas que la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez ha planeado, pero no conforme con esto, este bloguero naucalpense deja para ustedes, queridos lectores, dos grandes canciones que hablan sobre ese objeto tan bonito y tan inteligente del que hemos hablado.



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20090407

a la bio, a la bao, a la bim bom bá

Pues el Pávido Návido nuevamente aparece publicado en Punto en línea, publicación digital del alma máter de aquel y varios millones de mexicanos. El texto en esta ocasión es una reseña de Silencia del hija de oro, Balam Rodrigo. Para leer, pásenle por acá. Post Tenebram Spero Lucem.

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20081229

le pediré como regalo un día de reyes besar tus labios...

Lectores queridos, para que se entretengan con algo mejor que las sandeces en este blog se vierten, aquí va un top con los mejores libros (infantiles) del año según el Pávido Návido y conchudos que lo acompañan. La mayoría se han publicado entre el año que termina y el anterior, algunos no son tan fáciles de localizar, pero pues hagan el intento, sirve que se pasean y orean sus cuerpos aturdidos de alcohol y viandas navideñas. Sería bueno que los contemplaran en sus peticiones a los Monarcas de la Fantasía (Los Reyes Magos, pues) y los tuvieran a la mano durante el año que está por iniciar para que los quebrantos económicos y los sinsabores sociales sean más llevaderos. Son diez títulos más un pilón cortesía de la Casa de la Floresta, el orden es aleatorio, todos van garantizados por su gentil servidor.

Lobos, Emily Gravett, Castillo, México, 2008.
La historia de un conejo que visita una biblioteca para informarse sobre los lobos es sólo el pretexto para desbordar la metaficción a límites difícilmente alcanzables en un género que no sea el libro álbum. Un libro que estremece, imprescindible para quienes gustan de pensar sobre la lectura.

Tener un patito es útil, Isol, FCE, México, 2007.
Si Isol nos ha acostumbrado a algo es a la sorpresa. Con esta obra no sólo no nos decepciona sino que nos obliga a replantearnos varias preconcepciones sobre el libro, la estructura narrativa y la focalización de los personajes, todo con sus trazos sencillos pero firmes y el contraste de color.




Barco de papel, Jorge Luján, ilustraciones de Julia Freisse, FCE, México, 2008.
Jorge nos invita a una nueva aventura, en la que la brevedad de los versos que la construyen contrasta con la profundidad de los conceptos y emociones a los que convoca. Las imágenes que ilustran el libro se acoplan al texto con sutileza y ternura, ofreciendo una nueva posibilidad de mirar el entorno cotidiano.

La bamba, Anónimo, ilustraciones de Fabricio Vanden Broeck, Tecolote, México, 2008.
Las coplas de la Bamba se remontan a la época colonial, su evolución ha sido tal que cualquier sonero jarocho tiene su propia versión y la canción es conocida en el mundo entero gracias a covers de grupos de rock. En este libro se recojen algunas de las coplas que forman uno de los himnos veracruzanos en una edición muy atinada por el uso del papel kraft que remite a lo popular, al igual que las ilustraciones que recrean un imaginario marisqueril típicamente jarocho.

La suave patria, Ramón López Velarde, ilustraciones de Jaime Saldívar, Tecolote, México, 2008.
Un poema de las dimensiones de "La suave patria" difícilmente es acequible para un escolapio de primaria o secundaria, la época en la que invariablemente es obligado aprendérselo. Por ello es de suma valía esta edición que acerca al poema a partir de cuadros pictóricos que, sin caer en la obviedad, ilustran pasajes de esta obra del poeta jerezano, por supuesto a partir de una lectura nacionalista. Un pomposo prólogo de Carlos Fuentes antecede al poema, los jóvenes lectores sabrán saltarse esas páginas para llegar pronto a "la infinita partitura del íntimo decoro..."



A un hombre de gran nariz, Francisco de Quevedo, ilustraciones de Ivar Da Coll, Babel, Bogotá, 2007.
El mordaz humor de uno de los grandes autores de los siglos de oro llega, a través de uno de sus sonetos, a los ojos de muy jóvenes lectores en este pequeño pero puntiagudo libro. El repaso retórico a las características nasales del rival de Quevedo abre la puerta a la lectura de poesía a quienes han rehuído de ella. Las ilustraciones que recrean con finura y detalle la estética de la época logran un humor sutil sin distraer la importancia del texto.



Caracol, Maricarmen Mendoza, ilustraciones de Slavka Kolestar, Nostra, México, 2008.
Algo tan insignificante como la travesía de un caracol por el bosque cobra el sentido de una revelación en los versos que conforman este libro. Un breve poema narrativo, parsimonioso y reflexivo, se entrelaza con lo tenue de las ilustraciones que potencian al texto hacia las más diversas interpretaciones.

Uno, dos, tres ¿qué ves?, Nadia Budde, Faktoria K, Vigo, 2005.
Los libros de vocabulario solían ser acartonados álbumes en los que se mostraba un objeto acompañado por la palabra que lo designa. Hace algunos años que comenzaron a explorarse otros caminos para dicho fin. En este libro un encadenamiento de conceptos va dando pie la aparición de los personajes más divertidos. Aunque la traducción del alemán resta un poco de sonoridad y hace caer al texto en algunas rimas obvias, las magníficas ilustraciones y lo innusitado del vocabulario hacen genial al libro.



El pollito de la la avellaneda, Antonio Rubio, ilustraciones de Gabriel Pacheco, Kalandraka, Sevilla, 2006.
Recopilada y adapatada de la tradición popular, la divertida retahíla que narra la historia de una gallina que hace lo imposible por salvar a su pollito del ahogamiento que una avellana le está provocando, lleva al lector a recorrer un divertido camino en el que la música se hace presente a través de las palabras. Las ilustraciones del aclamado mexicano Gabriel Pacheco, renuevan el imaginario del campo andaluz y dejan resquicios para el misterio.

Dos círculos centrados, Alejandro Magallanes, El Naranjo, México, 2008.
¿Cuántas cosas pueden encerrar dos círculos centrados? ¿cuántas cosas encierran las figuras e imágenes que día a día vemos sin detenernos a observar? El mundo podría ser tan divertido si tan sólo miráramos con más atención aquello que nos rodea. Magallanes es tan fanático de esa observación que invita a los lectores a verlo que él ha descubierto y a realizar una búsqueda propia.

Soñario Javier Saéz Castán, Océano, México, 2008.
A todos nos interesa saber el significado de los sueños. Con una fórmula sencilla y resultados contundentes, este libro presenta el Diccionario de los Sueños del Dr. Maravillas. El juego al que nos remite Javier es el mismo que utiliza en el Animalario, pero lejos de agotarlo y volver repetitivo el recurso, en este nuevo libro se explora hacia límites insospechados que involucran al texto y a las ilustraciones de excelente y cuidada factura.




Animales del Nuevo Mundo, Miguel León Portilla, ilustraciones de Miguel Castro Leñero, Nostra, México, 2008.
En su incasable labor de difusión de la cultura nahua antigua, don Miguel seleccionó textos que hablan sobre los animales endémicos de esta tierra, de entre aquellos que le fueron dictados a Fray Bernardino de Sahagún. Si la importancia de los textos no bastara, don Miguel los tradujo al náhuatl clásico para mostrar la rico legado que los mexicanos tenemos. Y si, aún no fuera suficientemente atractiva esta documentación para un libro, uno de los más importantes artistas plásticos mexicanos contemporáneos preparó una serie de obras basadas en los códices nahuas para ilustrar con belleza y armonia este excelso libro.

rojo+verde, Jill Hartley, Petra, Zapopan, 2007.
En un afán por llevar a la lectura mucho más allá del texto, Ediciones Petra ha arriesgado presentando libros y conceptos editoriales innovadores, sanamente pretensiosos y sumamente cuidados. Con este libro se invita al espectador a leer en los espacios cotidianos, en el entorno que lo rodea, tomando como pretexto los colores característicos de la nación mexicana (rojo y verde)se presenta una serie de coloridas fotografías, impresas impecablemente

Disculpen que falten varias portadas, El Pávido Návido se estuvo peleando un rato con el blogger y es lo más que se pudo. Post Tenebram Spero Lucem

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20081112

Max and the maximonsters



Hace algunos meses, Maurice Sendak cumplió ochenta años. Muchos de ustedes, queridos lectores, se preguntarán ¿y quién es ese señor?, a lo que su gentil amigo el Pávido Návido contestará sin coro: pues Maurice Sendak es uno de los inventores del libro álbum, uno de los pilares de la literatura infantil contemporánea y el inventor de Donde viven los monstruos, una de las obras que contribuyeron a la revolución del libro para niños en el siglo XX.
De ascendencia polaca, Sendak nació en el Nueva York de los años veinte, su carrera como ilustrador inició después de concluído el bachillerato, cuando estudió dibujo y pintura y se enroló en una empresa de historietas. Pronto comenzaría a ilustrar libros para niños en Harper and Brothers, siendo el primero The wonderful farm de Marcel Aymé. Su primera obra como escritor e ilustrador fue Kenny´s window, de 1956.
Por esa misma época dió forma y color a los personajes de Else Holmelund para la entrañabílisima serie de Osito, libros que han formado parte de la infancia de millones de niños.
Pero fue en 1963 cuando Maurice Sendak publica esa especie de libro iniciático, provocador, rebelde, cuestionador de las figuras de autoridad y promotor de la fantasía más arcaíca y primitiva que anida en la psique de los niños: Donde viven los monstruos(Where the Wild Things Are).
El libro narra la historia de Max, un niño que se transforma en un pequeño monstruo al ponerse su disfraz de lobo, hace travesuras, resonga y es castigado. El regaño y el castigo, ambos recibidos de la madre, desatan en él un juego que lo lleva a viajar a una isla en la cual es el rey de los monstruos... Un verdadero viaje de transformación y autoreconocimiento.

Todo narrado en dos lenguajes, el textual y el visual. Esto es importante decirlo ya que el libro álbum tiene la singularidad de basarse en absoluto en estas dos formas de expresión, fundiéndolas en una sola. Las ilustraciones cargan de símbolos la obra y ofrecen indicios; el texto es una guía que puede detona significados sólo en relación con la imagen. Sendak fue uno de los primeros en hacer esta fusión, en comprender la importancia de lo visual para los niños.
Sobre la obra me permito poner un comentario de mi querida amiga, la colombiana Yolanda Reyes, cuya sapiencia sobre la literatura infantil y el trabajo de formación de lectores desde la primera infancia es un referente en Latinoamérica:

"Nuestra época, enmarcada por el uso y el abuso de los lenguajes audiovisuales, ha convertido al mundo entero en un texto para leer. De ahí que el concepto de lectura –ligado en primera instancia a la decodificación lingüística– se haya extendido hacia la interpretación de otros signos y que cada vez se hable con mayor propiedad de la “lectura de imágenes”. En el campo de la literatura infantil, esa otra forma de leer cobra una importancia especial ya que, además de los tradicionales géneros literarios, existe el de los álbumes, en auge desde hace unas décadas.
Antes de ese boom de las imágenes, la ilustración era un elemento decorativo o didáctico de segundo orden y se limitaba a ser el telón de fondo del mensaje verbal. Sin embargo, la fotografía y el cine, que afectaron la concepción de las artes visuales, terminaron incidiendo también en los libros para niños, hasta el punto de que la ilustración se convirtió en un mensaje tan rico y autónomo como el texto mismo.

La característica principal de los álbumes es precisamente ese diálogo entre el lenguaje verbal y el pictórico, de manera que el sentido no puede ser comprendido sin las ilustraciones, o viceversa. Para decirlo con un ejemplo sencillo, un álbum es como una película: hay una diferencia enorme entre verla o que se la cuenten a uno.

Donde viven los monstruos, publicado por Harper & Row en 1963, fue un libro polémico por su tratamiento nada ejemplarizante de los niños y de las “cosas salvajes”, pero pronto se convirtió en un clásico. Y ese puesto de honor no lo merece solamente por haberse ganado la Medalla Caldecott –máximo galardón de los libros ilustrados– ni por haber obtenido el American Book Award y ni siquiera por ser uno de los diez libros para niños más vendidos de todos los tiempos, sino, sobre todo, por ser la perfecta conjunción entre palabra e imagen. En uno de los más afortunados ejemplos de su género, Sendak logró una historia poética, con una admirable economía expresiva. Al cuidadoso trabajo que se esconde detrás de cada una de sus frases, de sus ritmos y de su excelente factura literaria, se suman la ilustración y la diagramación para construir una estructura impecable y una atmósfera mágica, en la que todos los lenguajes conviven en perfecta armonía.

La historia, de una sencillez tan profunda que puede ser comprendida por niños menores de dos años y seguir fascinando hasta a los adultos –incluso logró conectar a algunos niños autistas con el mundo– cuenta cómo Max, el protagonista, es castigado por sus travesuras y emprende un viaje simbólico desde su propia habitación hacia donde viven los monstruos, atravesando un tiempo mítico, enfrentando sus miedos y regresando, después de un trayecto circular, al mismo punto de partida, donde la cena caliente lo está esperando.

Es de celebrar que este libro pueda volver a conseguirse en español. Ante la proliferación de imágenes “chatarra” para consumo inmediato que bombardea a los pequeños y ante la dificultad para acceder a las obras de arte, los libros ilustrados son los museos que contemplan nuestros niños. Desde ese punto de vista, tienen razón los que consideran a Maurice Sendak como “el Picasso de los libros para la infancia”."

Por cierto, Yolanda hace el prólogo a la más reciente edición en español de este libro, en la colección Nidos para la lectura de Alfaguara, que respeta el formato original que se había perdido en la edición de Altea.

Sendak ha ilustrado, también, cuentos clásicos, siendo famoso su Cascanueces y una edición de los cuentos de Grimm.

La medalla Caldecott ha sido concedida en un par de ocasiones a Sendak, en 1964 por Donde viven los monstruos y en 1971 por su sofisticadísimo La cocina de la noche. En 1970 le fue conferido el Hans Christian Andersen Award, máximo reconocimiento en materia de literatura infantil a nivel mundial, otorgado por el International Board on Books for Young People.

Por cierto, el año entrante sale una película basada en la obra angular de Sendak.

Post Tenebram Spero Lucem.





Por cierto, hoy es día del libro en esta patria impecable y diamantina, para homenajear a Juana Inés, la de los billetes de a doscientos.

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20080721

mucha pinche ley del libro y nada de distribución



En el número correspondiente a julio-agosto del Periódico de poesía de la UNAM, aparece una reseña del libro, ya famoso por hermoso, Al frío de los cuatro vientos, el problema es que si se interesan por él, que ojalá que sí, está cabrón conseguirlo. Por suerte el Pávido Návido conserva algunos ejemplares, ordénenlo con él. El comentario sobre el libro lo hace el bardo de Tláhuac, Corsario de la Mixteca y proxeneta de Viento en vela, el maestro Iván Cruz, a quien enviamos un cordial saludo hasta el Mar de Plata. Cuando vayan a la sección de poemas, no hagan caso a los tres primeros, quién sabe quién los aventó por allí. Ah, y el camarada Moi, sí se apellida Vaca, pero no Solar (pos ni que juera luchador). Post Tenebram Spero Lucem.

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20080511

El Pávido Návido recomienda:


Ahora que los calores se han instalado en esta ciudad, que las verduras y la carne están por los cielos, que el Circuito interior es lento como juramento a la bandera y que la televisión abierta ofrece una variedad de tienda de liconsa en su programación, no queda más remedio que salir del hastío cotidiano con algún divertimento edificante y feliz, no como el sudoku. El Pávido Návido les sugiere ¡Oh los colores! de Jorge Luján, ilustrado por Piet Gobler y publicado por SM. Corran a su librería de prestigio a buscar este libro, del cual pueden leer una reseña de su bloguero de confianza aquí. Agradecemos al tocayo de éste evangelista cibernético la inclusión en www.puntoenlinea.unam.mx de las líneas escritas tras la lectura del álbum.
Post Tenebram Spero Lucem.

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20080415

amigos les contaré una aición particular



Circula ya por las calles españolas el Anuario sobre el Libro Infantil y Juvenil 2008 que editan la Fundación SM y Ediciones SM en Madrid. En sus páginas se publica el artículo que patrocinó la fiestávida de mediados de enero y que se refiere a las actividades de la LIJ en México. Pueden consultar el contenido
aquí.

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20080212

requiescat in pacem




Anoche falleción en Xalapa, Veracruz uno de los más importantes dramaturgos que esta patria haya dado. En las semblanzas que ya empiezan a correr por matutinos, noticieros de radio y telerevistas se loa la gran labor de Emilio Carballido en pro del teatro nacional y de la nueva dramaturgia. Es muy probable que una parte fundamental de su obra quede en la sombra y por ello desde aquí lanzamos este breve homenaje a uno de los precursores de la literatura infantil mexicana, audaz, variado y muy, muy divertido. La nota que a continuación se reproduce es el guión de una cápsula para la sección que sobre literatura infantil y promoción de la lectura escribe el Cófrade del Club de Fans de Katy Jurado para ventana 22.

La obra de Emilio Carballido

Uno de los más importantes dramaturgos contemporáneos de México, es también uno de los autores más fecundos e interesantes de la literatura infantil y juvenil de nuestro país. Se trata de Emilio Carballido, cuyo nombre está ligado al desarrollo del teatro durante de la segunda mitad del siglo XX a la fecha.

La obra de Carballido para niños y jóvenes es amplía y diversa, la profundidad es quizá un factor común en sus distintos libros, en los que explora temáticas y géneros distintos. Con un lenguaje sencillo, que no simplista, construye historias en las que la fantasía roza tan de cerca de lo cotidiano que cualquier niño, adolescente o adulto que lo lea se ve reflejado en alguno de los personajes y goza de urdir la manera de desenredar los problemas junto con los protagonistas.

La magia, el humor, lo onírico, la aventura, están presentes en cuentos, novelas y obras de teatro que Carballido a dedicado a niños y jóvenes. Partiendo de escenarios y situaciones comunes se trastoca la realidad con diferentes enfoques, desde la fantasía, la ciencia ficción o lo poético.

Un niño cuya mascota es un cocodrilo que crece y crece hasta ser un verdadero problema; un pizarrón que cambia a voluntad el orden de las palabras trastocando los mensajes que en él escriben y que, además provoca situaciones increíbles; una muchacha se casa con un príncipe al romper un hechizo, pero lo pronto lo pierde pues el encantamiento los acecha; un doctor descubre importantes propiedades en una planta, tres maleantes lo persiguen para robar su trabajo…

Estas son sólo algunas de las historias ideadas por Carballido para distintos públicos, desde los que empiezan a leer y requieren linealidad en las estructuras narrativas, hasta los lectores experimentados que pueden transitar por figuras retóricas gozándolas y comprendiéndolas.

Emilio Carballido ha realizado, también, varias antologías de teatro para niños, reuniendo textos de autores latinoamericanos de diversa índole, en las que niños y maestros pueden encontrar una muestra amplía de obras para leer un género poco acostumbrado en las aulas y también para interpretar y desarrollar aptitudes creativas.

Los temas sociales se perciben en la lectura de Carballido, sin que esto sea un problema, al contrario, constituye la oportunidad para reflexionar con nuestros hijos o alumnos acerca de problemas presentes en el entorno como la migración, la avaricia o la maldad, a partir de la interpretación polisémica de un texto de inmejorable factura.

Los libros de Emilio Carballido para niños y jóvenes son:

El arca de Noé. Antología y apostillas de teatro infantil
Un cuento de Navidad
(recomendación especial del P.N.)
Los zapatos de fierro
(recomendación especial del P.N.)
El pizarrón encantado
(recomendación especial del P.N.)
La historia de Sputnik y David
Loros en emergencias
(recomendación especial del P.N.)
Un enorme animal nube
El pabellón del doctor Leñaverde
(recomendación especial del P.N.)


Post Tenebram Spero Lucem.

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20071116

"Leer: emociona, divierte, construye, recrea, dignifica, salva..."

Ya ven que el Pávido Návido y su terrenal representante se dedican a sorprender, resulta que la frase que titula este post, fue creada para hacer un comercialito, luego fue utilizada para unas bolsas del mandado para un grupo de investigación sobre literatura infantil y ahora es incluída en un libro coeditado por Artes de México e IBBY México. La obra en cuestión se intitula: 101 aventuras de la lectura y es una recopilación de frases sobre... bueno, el nombre lo dice ¿no? de autores tan variopintos como Jorge Luis Borges (no mamen si pensaron que iba a hacer una bromita sonsa con este nombre), Michele Petit, Alain Chambers, Antonio Gamonda, Gabriel Zaid, Eugene Ionesco, Alberto Ruy Sánchez y varios más, con una introducción de Alberto Manguel e imágenes de diez ilustradores entre los que se encuentran los más chingones representantes de dicho oficio en la patria guadalupana tales como Manuel Monroy, Mauricio Gómez Morin, Carlos Pellicer López, Juan Gedovius y Alejandro Magallanes (quien por cierto ilustró la frase de este humilde escribiente que se pavonea con este acontecimiento). El libro esta carito, pero la neta es que es un libro de lujo, búsquenlo en su libería favorita o pidan su ejemplar con el Pávido Návido cuando lo encuentren sobrio, ya van llegando diciembre y sus posadas. Post Tenebram Spero Lucem.

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20071112

Parecer quiere el denuedo/ de vuestro parecer loco/ al niño que pone el coco/ y luego le tiene miedo...





Resulta que el 12 de noviembre de 1651, cuando aún no se celebraba en dicha fecha el día del cartero, nació Juana Ramírez de Asbaje que pasaría a la historia como "Juana, la del billete de a doscientos" igual que "José María el de los billetes de cincuenta pesos". Bueno, Juanita, en realidad se volvió célebre por dedicar su vida al conocimiento en sus más variopintas facetas como la mujer barroca que fue: música, cocina, astronomía, química y por supuesto, literatura, al grado de ser la poeta mexicana por excelencia, aun cuando México todavía no existía cuando Ramírez, mejor conocida como Sor Juana Inés de la Cruz, ya escribía su Primero sueño, su Neptuno alegórico y aquellos versos coprofílicos que rezan: "si con ansía sin igual/ abusáis de su desdén/ por qué queréis que obren bien/ si las insitáis al mal..."
El chiste es que se aprovechó la efeméride para nombrar al 12 de noviembre como el Día Nacional del Libro, para celebrarlo el Pávido Návido los invita a una invitación a leer muchos libros. La presentación contará con los comentarios de Carlos Sánchez y el versificador de la Floresta.
Post Tenebram Spero Lucem.

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20070830

Lo recomendó el Pávido Návido

Amables lectores, primero les ofrezco una disculpa por estos días de ausencia, la fortuna le sonríe a este escribiente en forma de trabajo. Gracias por haber mantenido el promedio de visitas a pesar de que no se actualizaba el contenido de este blog, con su bondad liberarían ánimas del purgatorio, si éste todavía exisitiera, pero como el papabenedicto ya nos dejó sin ese subterfugio de clemencia para las almas, se quedan chiflando en la loma y leyendo estas líneas. Así pues, el Pávido Návido les hace una entretenida recomendación para que se pongan a leer en vez de estar viendo qué carajos le pasa a Gaviota (si quieren ver Gaviota, mejor avísenme y nos ponemos de acuerdo) y al resto de los personajes de Destilando amor, ¿a poco no se acuerdan del final de café con aroma de mujer?, pues va a pasar lo mismo pero aka, con paisaje de sectur al fondo y harto maquillaje. Bueno, el libro que ahora recomendamos es uno de los primeros títulos que explotan el humor, la ironía y la crueldad para divertir a los lectores jóvenes, jovencísimos. Se trata de Pedro Melenas un conjunto de narraciones versadas y rimadas que compuso el aleman Heinrich Hoffmann (no confundir con E.T.A. Hoffman, el del El príncipe Cascanueces y los ratones) para regalárselo a su pequeño de tres años ante la nula oferta de libros divertidos para niños en la Alemania de mediados del siglo XIX. El mismo Hoffman realizó las ilustraciones del librito que obsequió para navidades a su hijo, pronto un visionario editor le pidió el libro para publicarlo, en la actualidad es considerado uno de los más importantes títulos que se han escrito para niños por su originalidad y por adelantarse a su época, tanto por la burla a la educación tradicional como por la manera tan sarcástica en que aborda los temas. Para muestra la historia que aquí dejamos para ustedes. El libro es sumamente entretenido, pero seguramente será más entretenido encontrarlo:
Hoffmann, Heinrich. Pedro Melenas. Trad. Víctor Canicio, Olañeta, Barcelona, 1987 (Erase una vez...).
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20070615

Bob Dylan también lo sabe, pero Bob es muy discreto no dice nada, será mejor así


La neta los premios no son todo en esta vida, son tan sólo la mitad. Pero siempre que alguien a quien uno estima se hace acreedor a algún galardón de buena estofa pues da cierto gusto. Resulta que como piedras rodantes, encontrando en el viento la respuesta (no mames con el lugar común, tiene un chingo de rolas el cabrón pinche Pávido trasnochado), los jueces del Príncipe de Asturias (Arriba la República jijos de la china hilaria) decidieron darle al trovador de los yunaites dicho premio en la categoría de Artes. Así que con la noticia compartimos una reseña que publicó el testaferro del Pávido Navideitor en la Guía de libros recomendados para niños y jóvenes del IBBY México 2007:

Héctor planea todo a la perfección, según él. Sale con todo sigilo de casa con un destino inamovible: Barcelona. Debe ir allá para presenciar la actuación de Bob Dylan, su ídolo más grande. En la soledad del camino, Héctor, comienza a descubrir aspectos de sí mismo que en su hogar no conocía.

Teniendo como fondo las canciones de Dylan, se construye un divertido viaje iniciático.

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20070423

si no leo me aburro




Pues se supone que hoy es el día internacional del libro y de los derechos de autor por que en una fecha similar murieron Cervantes, Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega, además nació Vladimir Nabokov. El chiste es que en el mundo se han puesto a leer a García Márquez y hacen y hacen festivales y ferias y nadie lee, más que los que en voz alta le dan vida a dichos festivales. Así que este bloguero, el mero mero de la Floresta, los conmina a leer, algo breve y ameno, muy ameno, chingón digamos. Se trata de Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín, una de las obras surrealistas del grandadino. Esta obra es una farsa, cómica y romántica, salen duendes y un guitarrista que toca en vivo algunas cancioncillas de las que gustaba el andaluz, además de Belisa, la mamá de Belisa, Marcofa y por supuesto Perlimplín, un gracioso personaje que... leánla, se divertirán y llorarán y se sorprenderán con las imágenes poéticas logradas en el texto dramático.

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20070328

es hora de leer la caperucita


Día Internacional del Libro Infantil "Los cuentos que tocan al mundo"

El 2 de abril, aniversario del nacimiento de Hans Christian Andersen,IBBY celebra en todo el mundo el Día Internacional del Libro Infantil.Cada año, alguna de las secciones nacionales del IBBY patrocina ydifunde un cartel y un mensaje en torno al libro y la lectura.

Para este 2007, la sección de Nueva Zelanda eligió a Margaret Mahypara escribir el mensaje y a Zak Waipara para diseñar e ilustrar elcartel.

Margaret Mahy es una destacada escritora de literatura infantil, entresus obras se encuentran El secuestro de la bibliotecaria, El ritual y Espacios peligrosos. En 2006 obtuvo el Premio Hans Christian Andersen.

Zak Waipara Se desempeña como artista en medios gráficos y hailustrado numerosos libros para niños. En la actualidad estátrabajando en una novela gráfica para chicos, próxima a ser publicada.

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